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Preparados naturales para regenerar la piel después de la exposición al sol

Durante el verano la piel se ve afectada por múltiples factores ambientales, desde cambios bruscos de temperatura hasta la exposición al sol.

Para protegernos de sus efectos nocivos, nuestra piel dispone de distintos mecanismos naturales, los cuales son:

  • formación de melanina, (responsable del bronceado),
  • secreción de sudor, que contiene  ácido urocánico,
  • hiperqueratinitzación (engrosamiento de la capa córnea).

Pero ante una sobreexposión solar estos mecanismos no son suficientes, por lo que debemos aumentar la protección, para evitar:

–           insolaciones y quemaduras, a corto plazo;

–           envejecimiento prematuro y cáncer de piel, a largo plazo.

Las recomendaciones básicas para una correcta protección son:

  1. evitar la exposición solar entre las 12 y las 16h;
  2. usar barreras físicas de protección (gorra, camiseta,…);
  3. aplicarnos productos solares con protección  UVA y UVB, adecuados al nuestro fenotipo;
  4. proteger especialmente a las personas más vulnerables: niños (los menores de 6 meses no es recomendable exponerlos al sol) y ancianos;
  5. utilizar gafas de sol (de absorción 100% rad UV) en todas las edades;
  6. tener en cuenta el lugar donde estamos para escoger índice de protección adecuado.

Los cambios bruscos de temperatura también alteran nuestra piel. Estos cambios son debidos a la diferencia entre la temperatura exterior y los ambientes cerrados, generalmente refrigerados por aires acondicionados. La consecuencia inmediata es la sudoración, la cual nos provoca una pérdida de agua y minerales, originando una deshidratación y sequedad extrema la piel.  Este desequilibrio empeora con la continua exposición al sol (rayos ultraviolados), al salitre del mar, al cloro de las piscinas…

La consecuencia más inmediata, producida por el acumulo de todos estos factores externos, es  tener una piel seca y tirante. Debido a la degradación de la epidermis (capa más superficial de la piel).

Para paliar estos efectos negativos, la mayoría tendemos a rehidratarnos la piel con una gran variedad de cosméticos, desde aftersun hasta lociones o cremas hidratantes o mascarillas. Este hecho nos comporta un bienestar inmediato, pero realmente enmascaramos el daño producido.

¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA RECUPERAR NUESTRA PIEL DESPUÉS DE LAS AGRESIONES AMBIENTALES SUFRIDAS DURANTE EL VERANO?

1- Realizar un PEELING con máscaras exfoliantes, eliminando células muertas e impurezas de la superficie de la epidermis, permitiendo que afloren las capas más jóvenes. En función de nuestro tipo de piel, podemos realizarlo a diario (pieles grasas), una vez por semana (pieles mixtas o normales) o cada quince días (piel sensible).

2- REHIDRATAR la epidermis, con cosméticos que fijen el agua en las capas más profundas de la piel. Generalmente, son sérums y cremas rehidratantes ricos en principios activos concentrados, como la urea, ceramidas y ácido hialurónico.

Siguiendo estos pasos básicos nuestra piel recuperará su estructura original, luciendo más sana y luminosa.

Pero para mantener una piel perfecta es imprescindible cuidarla a diario, realizando una correcta HIGIENE. Debemos elegir los cosméticos más adecuados a nuestro tipo de piel. Lo ideal es realizarla por la mañana y por la noche. A continuación nos aplicamos un tónico y nos enjuagamos con agua fría, para cerrar de nuevo los poros, evitando una posible deshidratación de la epidermis. Finalmente, nos aplicamos la crema hidratante o de tratamiento habitual.

Estos cuidados diarios se pueden reforzar con la aplicación semanal de una mascarilla hidratante.

CONSEJOS ADICIONALES PARA MANTENER UNA PIEL SANA:

Nuestra piel es un espejo de nuestro estado físico, por ello es muy importante seguir un ESTILO DE VIDA SALUDABLE.

Para ello debemos seguir una dieta sana y equilibrada, beber unos dos litros de agua diarios, dormir entre siete u ocho horas y realizar ejercicio físico moderado.

PRINCIPALES PLANTAS MEDICINALES UTILIZADAS PARA REGENERAR LA PIEL DESPUES DE LA EXPOSICIÓN AL SOL:

ALOE VERA (Aloe barbadensis, (L) Burm.), poderoso agente humectante que nutre la piel y ayuda a reparar las lesiones cutáneas.

Usada ampliamente en cosmética debido a su efecto beneficioso, producido por  la acción sinérgica de sus componentes facilitados por la aloína que, al ser astringente, favorece la penetración de los demás principios activos.

Penetra en las tres capas de la piel, eliminando bacterias y depósitos de grasa que obstruyen los poros. A su vez, la acción de los nutrientes naturales, los minerales, las vitaminas, los aminoácidos y las enzimas estimulan la reproducción de nuevas células, por lo que es un regenerador celular, cicatrizante, y de alta penetración en la piel.

ARGAN (Argania spinosa, (L) Skeels.): su aceite es muy importante en la renovación y regeneración celular. En la farmacopea tradicional marroquí, se usa en tratamientos corporales para combatir los efectos de la edad y el clima.  También se utiliza para el cuidado del cuero cabelludo.

BORRAJA (Borago officinalis, L.): su aceite se utiliza para combatir la sequedad y la falta de elasticidad de la piel. Sus ácidos grasos esenciales juegan un importante papel, debido a que durante el envejecimiento nuestro organismo disminuye su producción usual, lo que provoca alteraciones en la piel y la aparición de arrugas.

CALÉNDULA (Calendula officinalis L.)

Droga vegetal: Capítulos florales.

Indicaciones: la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba el uso tradicional de preparados tópicos para el tratamiento sintomático de inflamaciones leves de la piel, y para la cicatrización de pequeñas heridas.

Según ESCOP, las flores están indicadas en el tratamiento tópico de inflamaciones de piel y mucosas. Coadyuvante en la cicatrización de heridas y tratamiento de contusiones y quemaduras.

La Comisión E recoge:

– Uso tópico externo: alteraciones inflamatorias de las mucosas bucofaríngeas.
– Uso externo: heridas, incluso aquellas de difícil cicatrización. Ulcus cruris.

GRANADA (Punica granatum L.):

Droga vegetal: corteza de la raíz y, ocasionalmente, del tronco y de los frutos. También se emplea el jugo del fruto.

Sus semillas son muy ricas en antioxidantes, así pues es una fruta ideal para aportar al organismo los nutrientes antioxidantes necesarios para prevenir y reducir los efectos negativos de los radicales libres.

ONAGRA (Oenothera biennis, L.): su aceite presenta múltiples propiedades: emoliente, antiinflamatoria, antialérgica, antioxidante,…

Según la OMS está indicado para eccemas atópicos, nefropatías diabéticas, hipercolesterolemias, trastornos circulatorios, procesos autoinmunes (artritis reumatoide), afecciones del sistema nervioso y trastornos de la conducta.

Muy recomendable para combatir signos  del envejecimiento.

ROSA MOSQUETA (Rosa affinis rubiginosa, L.): en cosmética se usa su aceite para prevenir el envejecimiento cutáneo y para el tratamiento de manchas cutáneas. Debido al ácido trans-retinoico, que genera cambios en el proceso de queratinización, aumentando la velocidad de regeneración epidérmica. Permite el retorno a una estructura epidérmica más flexible y una capa córnea más delgada, confiriendo una distribución normal del pigmento para evitar su acumulo en los queratinocitos basales.

Actualmente, gracias a los amplios conocimientos bioquímicos de las plantas medicinales, se formulan cosméticos complejos, compuestos por varias plantas, ya que se ha comprobado que actúan sinérgicamente, potenciando así  sus efectos terapéuticos. Este hecho está respaldado por la evidencia científica.

Así pues, podemos encontrar en el mercado una amplia variedad de cosméticos, en los que su formulación incluye distintas plantas medicinales. Por ejemplo, combinación de Aloe vera con Rosa Mosqueta o Argán  (su acción conjunta intensifica los procesos bioquímicos de regeneración y crecimiento celular); Borraja con Onagra, etc.…

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

  1. CGCOF. Catálogo de plantas medicinales. Madrid: Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.
  2. MANUAL DE FITOTERAPIA, Elsevier España, sl; 1ª ed. Revisada. 2011.
  3. Monografías de la OMS-Catálogo de fichas de plantas medicinales OMS Vol. I
  4. www.cofb.net
  5. www.fitoterapia.net
  6. www.infito.com
  7. www.who.int/topics/ageing/es/  Envejecimiento – Organización Mundial de la Salud.
  8. http://www.who.int/uv/es/

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Olga Fontvila

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